Los autores del trabajo distribuyeron restos animales en 134 lugares pertenecientes a la Red Natura 2000 situados en el centro y oeste de España. Luego tomaron datos acerca del número de ejemplares que acudían, el tiempo que dedicaban al consumo de las carroñas, cómo lo hacían y cuánto tardaban en comenzar a alimentarse.
Las conclusiones indican que la presencia de buitres negros en las carroñas está relacionada, en primer lugar, con la cantidad de biomasa aportada, así como con la cantidad de pedazos en que se dispone y el tamaño de los mismos. Estas rapaces prefieren las piezas de tamaño mediano con presencia de paquetes musculares y tendones, que suelen ser estar unidas al hueso.
Estos resultados pueden ser útiles a la hora de gestionar el aporte de alimentación suplementaria para la especie.
Factors influencing the presence of the cinereous vulture at carcasses: food preferences and implications for the management of supplementary feeding sites.
Rubén Moreno-Opo, Antoni Margalida, Ángel Arredondo, Francisco Guil, Manuel Martín, Rafael Higuero, Carlos Soria & José Guzmán
Wildl. Biol. 16: 25-34 (2010)
Imagen: Antonio Paredes
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